VALORACIÓN SOBRE LOS RESULTADOS ELECTORALES

      Estas elecciones han sido lo más parecido a unas Elecciones Generales o por los menos así hay que entenderlo por varias razones.

      En primer lugar la participación ha sido una de las más altas de la historia electoral de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, registrándose una abstención del 29´4% muy similar al 28´5% registrado en las pasadas elecciones Generales del año 96 donde se dirimía el gobierno del Estado español.

      Ya desde la precampaña los partidos nacionalistas españoles PP y PSOE pusieron todos los medios para que así fuera, haciendo desfilar por esta parte del País Vasco las primeras figuras de sus direcciones estatales, a los ministros y presidentes o ex-ministros y ex-presidentes.

      Igualmente, y tras el histórico Acuerdo de Lizarra-Garazi, el cual PP y PSOE no firmaron, plantearon estas elecciones como si de un Plebiscito de autodeterminación se tratase, e intentaron despertar las más bajas pasiones para volcar en las urnas el voto del miedo. Todo esto en última instancia ha provocado la afluencia masiva de votantes, y que más que unas elecciones autonómicas hayan cobrado tinte de una consulta entre detractores y partidarios del Derecho de Autodeterminación.

      Por otro lado, la última referencia electoral son precisamente las elecciones generales del año 96 y no las autonómicas del año 94. Por eso, a la hora de realizar un análisis de estos comicios, resulta más apropiado realizar las pertinentes comparaciones no con los anteriores comicios al Parlamento de Gasteiz sino con las precedentes elecciones al Parlamento de Madrid.

      Entrando en el terreno de las valoraciones políticas nos encontramos con que:

        El PNV, que gana claramente las elecciones con 348.000 votos y un 27'9 % de los votos, sube 32.000 votos con respecto a las generales y obtiene los mejores resultados desde que se produjo su escisión en el año 86. Paradójicamente, subiendo 43.000 votos con respecto a las autonómicas, pierde un escaño y baja 2 puntos respecto a las autonómicas, subiendo 2 puntos respecto a las generales. Aún y todo, la realidad es que aumenta sustancialmente sus votos y su peso electoral.

        EA, con 108.000 votos, alcanza un 8'7 % de los votos, igualmente sube 5.000 votos respecto a las generales, y aunque también sube unos 3.000 respecto a las autonómicas, por la misma paradoja, pierde 2 escaños y 1´5 puntos respecto a las autonómicas, pero únicamente 0´6 puntos respecto a las generales. En este caso, la realidad es el mantenimiento con un ligero aumento de votos.

        EH con 223.000 votos rompe el techo historico de la Izquierda Abertzale: alcanza el 17'9 % de los votos y sube 69.000 respecto a las generales y 63.000 respecto a las autonómicas. Sube 3 escaños y 1´7 puntos respecto a las autonómicas, además de subir 5´5 puntos respecto a las generales. Una realidad que le sitúa como el auténtico vencedor de estas elecciones.

        El PP logra 250.000 votos y un 20'1 %, pero únicamente sube 19.000 votos respecto a las generales aunque suba 103.000 respecto a las autonómicas. Logra 5 escaños más y sube 5´6 puntos respecto a las autonómicas y 1´5 puntos respecto a las generales. Sube votos pero resitúa el voto español de otras formaciones como PSOE y UA que en esta ocasión han ido a parar al PP. Hay que tener en cuenta que son las primeras elecciones en que el PP se presenta siendo el representante del gobierno de Madrid, con el consiguiente arrastre de votos útiles que conlleva.

        El PSOE con 218.000 sufragios y un 17'5 % de los votos, pierde 71.000 votos respecto a las generales del 96, si bien sube 44.000 respecto de las autonómicas del 94. Esto le hace subir 2 escaños, pero se mantiene en el mismo % respecto a las autonmicas y pierde 6´5 puntos respecto a las generales. Tras una aparente suma de votos, se esconde la p´´erdida real de decenas de miles de votos y le cede el papel de lider y abanderado del españolismo al PP.

        UA logra 15.000 votos y un 1'2 %. No se presentó a las elecciones generales donde muchos de sus votos fueron a parar al PP, siendo su unica referencia las autonómicas del 94 con respecto a las que pierde 12.000 votos, pierde 2´5 puntos y pierde asi mismo 3 escaños. Es, sin duda alguna, la gran perdedora de estas elecciones donde el voto español ha optado por el pragmatismo.

        IU, con 70.000 votos y un 5´6 %, pierde 46.000 votos respecto a las generales del 96 y 22.000 respecto a las autonómicas del 94. Pierde 4 escaños, baja 3´7 puntos respecto a las generales y 3´4 puntos respecto a las autonómicas. Una realidad de pérdida de voto efectiva.

      Ya a otro nivel, las formaciones signatarias del Acuerdo de Lizarra obtienen 746.000 votos frente a los 483.000 de quienes se autoexcluyeron y obtienen 43 escaños, frente a los 32 de quienes se autoexcluyeron.

      Las formaciones abertzales suman 106.000 nuevos votos más que en las generales del 96, y suman 109.000 votos mas que en las autonómicas del 94. Por lo tanto, fuerte incremento del voto abertzale pese a mantener los mismos 41 escaños. De este voto abertzale hay que destacar, que es la Izquierda Abertzale la que hace incrementar más el voto, sin desdenar los aumentos de PNV y EA. Y es la izquierda abertzale la que, con su incremento de 3 representantes, logra mantener los escaños abertzales al mismo nivel, pese a la pérdida de 1 por parte del PNV y 2 de EA. La izquierda abertzale se sitúa en una mejor correlacion de fuerzas dentro del mundo abertzale.

      Las formaciones españolas o estatales pierden 98.000 adhesiones con respecto a las generales del 96, es decir, retroceden tanto como avanzan los abertzales. Si bien, suman 113.000 nuevos sufragios con respecto a las autonómicas del 94, fruto de que en aquella ocasión la participación no alcanzó el 60% y en ésta ha rebasado el 70%.

      El que mayor rentabilidad ha sacado del voto español ha sido el PP, sin ninguna duda, que se sitúa en una situación de liderazgo relegando al PSOE y hundiendo prácticamente a UA en Araba. La poca implantacion militante de IU, el papel jugado por los medios de comunicación, que antes le auparon y ahora le han ignorado, y su poco peso específico, le hacen aparecer como otro de los derrotados pese a que, por ejemplo, pierde bastantes menos miles de votos que el PSOE con respecto a las generales del 96.

      Como lectura añadida, habría que decir que si durante 14 años el PSOE, el gestor de los GAL y de la represión del Estado, quien tuvo su premio en las urnas por parte del más furibundo voto españolista y antivasco, hoy, aquellos que convirtieron el voto obrero en voto español, han convertido el voto español en un voto de derechas. Hoy el PP es el nuevo gestor de la represión del Estado contra Euskal Herria, el culpable del encarcelamiento de la Mesa Nacional de HB, del cierre de Egin..., y por eso ha sido premiado en las urnas por el voto español antivasco y designado como el encargado de negar los derechos democráticos a Euskal Herria.

      Pero, en definitiva, la verdadera lectura de estas elecciones autonómicas es:

      • el refrendo claro y notorio de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa al Acuerdo de Lizarra-Garazi;
      • el claro y notorio avance de las posiciones abertzales frente al españolismo
      • y, el rotundo éxito de la Izquierda Abertzale.

      Comisión de Relaciones Internacionales
      Herri Batasuna

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